martes, 13 de julio de 2010

Campeones, Campeones Oe Oe Oe




Es curioso el sentimiento surrealista. Dicen que hay que ver para creer, pero yo por mas que veo, aun no me lo creo, quizás por lo difícil que fue llegar ahí, como dice la canción “No fue un camino de rosas”, no solo durante el campeonato, donde después del primer partido aparecieron los fantasmas del pasado, sino que también en la historia de la roja en los mundiales.
El sentimiento de ayer y hoy es algo indescriptible, cuesta terminar de aterrizar lo que se vive, las sensaciones que aun provoca el ver gol de Iniesta, es increíble verlo miles de veces sin que aburra, ver a Iker levantar la copa, esa copa que no es cualquiera y que hasta ayer era algo para otros, para los de siempre esos que viven en el Olimpo del futbol mundial, los Alemania, Argentina, Brasil, Italia, etc.
Hoy es para España, el equipo que es, unanimente por toda la prensa, aclamada como la mejor del mundial y la del mejor futbol. Tardo en mostrar el completo repertorio de su juego, los rivales también juegan, pero sobre todo, no dejaron jugar (Alemania fue la excepción). Regresando a Madrid, fue increíble la manera en que se desbordo para recibir a su “Espartanos” como ellos mismos se hacen llamar, me hizo recordar a la bienvenida que daban en la antigua Roma cuando venían de conquistar tierras lejanas, en este caso Sudáfrica. Ahora queda disfrutar de este gran triunfo y atesorarlo por siempre como el gran logro que es. Y es que este logro fue como esa conquista amorosa que nunca se pudo que siempre era interrumpida por los factores externos o los propios, la que nunca se terminó dejar querer, que parecía a pesar de todo era inalcanzable pero que gracias a este gran grupo hoy descansa en tierras españolas, en los brazos de toda España.

sábado, 10 de julio de 2010

Mientras tanto... Recuerdo como llegamos aqui



Mientras trato de diluir los momentos previos de la final, comienzo a recordar todo lo que ha pasado desde aquellos lejanos años 90, cuando me volví seguidor y fanático de la furia.

Hoy recordaba la manera agónica con que se clasifico al Estados Unidos 94 contra una excelente Dinamarca, con ese gol del grandísimo Fernando Hierro que dio la gran sorpresa, al dejar fuera a la sensación de la Euro de 1992, donde Dinamarca ante todo pronóstico le había ganado a Alemania la final. Con ese resultado España se metía en el mundial del 94, un mundial que terminaría con la imagen de Luis Enrique con la nariz destrozada y la camisa ensangrentada debido al codazo Mauro Tassoti.
Y es que eso había sido durante mucho tiempo la historia de España en los momentos claves, un gol fallado, una roja, una pelota que se escapaba de las manos del portero, un penal errado. Recuerdo también el mágico partido contra Yugoslavia en la Euro del 2000. Esos partidos que te hacen amar a ciertos equipos a pesar de que las alegrías sean a cuentagotas y las victorias más morales que reales.
España logro ganar un partido de infarto anotando 2 goles en tiempo de reposición para pasar a octavos. No olvido como celebrábamos con un buen amigo esa victoria, éramos unos de los pocos que creíamos en España. Y aquí viene otro de los recuerdos que más se me ha venido a la memoria al recordar y apreciar lo que ahora vivimos, porque no hay nada mejor que disfrutar estas horas previas a la final recordando los momentos de sufrimiento que hubo antes de ahora.
Se jugó contra Francia y aun siento como el balón se suspendida en el aire y la repetición mostraba como Santi Cañizares miraba, indefenso, como la pelota se colaba en su ángulo superior derecho, del otro lado del balón, el maestro Zidane, dejando por fuera una vez más a España.
También jamás olvidare aquella madrugada del 2002, tocaba Corea, la local, en cuartos. Fue un partido duro y cerrado, pero sobre todo polémico, e injusto, Gamal Ghadour se ganó un pedazo en la historia del futbol español (que espero sean olvidados a partir del domingo por la tarde). No avalo un gol valido de Fernando Morientes a centro de Joaquín, porque según su apreciación la pelota había salido. Esto llevo a los penales. Casillas había sido el héroe en octavos deteniendo 3 penales (1 en los 90 minutos y 2 en la tanda de penales), pero en esta ocasión no hubo héroe, Joaquín, irónicamente a quien se le “había escapado” el balón en el gol no validado, fue quien fallo. No recuerdo otra ocasión en mi vida donde haya ido a dormir con más enojo y rabieta que esa madrugada del 23 de Junio del 2002.
En Alemania 2006, se atravesó de nuevo la Francia de Zidane y mato el sueño, ahora en octavos. Y así innumerables son los recuerdos que hoy y en estos días voy recordando, y recuerdo todo lo que ha pasado y también comprendo cómo fue Iker capaz de imponerse a Italia en la Euro del 2008, el punto de quiebre, había pasado por esa situación varias veces. Aprendió de cada una de ellas. Y así mismo recuerdo esa imagen donde el mismo Iker levantaba la Euro y que ahora nos da la confianza y fe para creer en este grupo, en su gran toque de pelota, en su mágico tiki-taka, en el hecho que es un equipo. Al ver los videos de los penales contra Corea, note algo que me llamo la atención, cuando estaban tirando los penales los jugadores de España estaban unos sentados otros parados, pero cada uno en lo suyo.
Esto me remarca la diferencia de este gran grupo con todos los anteriores, ESTE ES UN EQUIPO, donde hay apoyo entre líneas, donde Xavi baja a cubrir el puesto de Pique de CENTRAL cuando este sube, donde Puyol y Del Bosque practican jugadas del Barsa de Guardiola, etc. Por eso creo la diferencia de resultados. Pero bueno, trato de disfrutar estos momentos previos, a lo que hace 16 años en Estados Unidos 94 parecía imposible para España, la final de un mundial…

lunes, 5 de julio de 2010

La locura es una cosa hermosa



La locura es una cosa hermosa, extraña pero sobre todo loca.



Se daba la discusión en los primeros días que esto no era el mundial, era todo aburrimiento. Lógico faltaba lo más interesante los partidos del todo o nada los de garra, pasión y sobre todo locura. El futbol no es lógico, a veces es locura absoluta como lo fue el final de los tiempos extras de Ghana – Uruguay donde Luis Suarez utilizo más el sentido de supervivencia, ese que estimulan en el ejército para hacer cualquier cosa con tal de cumplir una misión, y metió lo único que le quedaba las manos al estilo de arquero de futbol sala, salió inmediatamente expulsado, dejando a su equipo con un penal y casi eliminado del mundial. Aquí entra en escena la locura. Ghana, a segundos de hacer historia, Asamoah Gyan fulmina los sueños de toda África, y destroza la jaboulani contra el travesaño, a la misma velocidad que Suarez pasaba al Olimpo uruguayo así como a la historia de los mundiales. Se venía la tanda de penales donde saldría otro héroe, Muslera. En los penales se espera que el portero de uno u otro sea la figura o de vez en cuando el jugador que fallo cuando todos los demás atinaron, algo así fue en esta ocasión, solo que aún faltaba un poco de locura. El penal decisivo, ese que si se falla seria el histórico fallo, fue a lo Panenka, demostrando el coraje y valentía, aunque para la mayoría locura y termino así con una guinda lo que fue una noche inolvidable en la historia de los mundiales, con una Uruguay metida en semifinales después de 40 años.